APNABI aborda el impacto del burnout en el entorno del autismo en un encuentro que reúne a más 400 personas

  • En la primera jornada divulgativa del Día Mundial del Autismo 2026, el experto internacional Víctor Ruggieri reflexiona sobre el agotamiento que afecta a personas autistas, familias y profesionales

APNABI Autismo Bizkaia celebró este martes, 3 de marzo, la jornada divulgativa ‘Autismo y burnout: El agotamiento en personas autistas, familias y profesionales’, un encuentro que congregó a más de 400 personas en el Bizkaia Aretoa de la EHU para analizar el impacto del agotamiento emocional y mental en el entorno del autismo.

📸 Se pueden ver las fotos del evento a través de este enlace.

La apertura del acto corrió a cargo del presidente de APNABI, Mikel Pulgarín, quien puso el foco en algunos de los principales avances en el ámbito de Euskadi. Entre ellos, subrayó la importancia del Plan Vasco de Autismo, una herramienta clave para avanzar en la coordinación de políticas públicas y en el desarrollo de apoyos que mejoren la calidad de vida de las personas autistas y sus familias.

Asimismo, presentó el proceso participativo para elegir la imagen del 15º Congreso Internacional de Autismo Europa, que Bilbao acogerá en 2028, organizado por APNABI. Las personas asistentes a la jornada pudieron participar en una votación en directo para elegir su propuesta favorita entre tres opciones finalistas.

Tras su intervención, dio paso a Nerea Melgosa, consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco, quien puso en valor el trabajo que realizan las entidades sociales y reafirmó el compromiso institucional con el impulso de políticas y recursos que favorezcan la inclusión y el bienestar de las personas con autismo.

A continuación, Raquel Sedano, directora clínica de APNABI, introdujo la ponencia principal de la jornada, impartida por Víctor Ruggieri, referente internacional en neurología infantil, ex-presidente de la Academia Iberoamericana de Neurología Pediátrica y consultor honorario del Hospital Nacional de Pediatría J. P. Garrahan de Buenos Aires.

El burnout en el autismo: una realidad poco visibilizada

Durante su intervención, Ruggieri abordó el fenómeno del burnout o agotamiento, una realidad cada vez más presente en la comunidad autista pero que, según explicó, todavía recibe poca atención en muchos ámbitos profesionales.

El especialista explicó que el burnout puede definirse como un estado de agotamiento físico, emocional y mental derivado de una situación prolongada de estrés o de demandas que superan la capacidad de respuesta de la persona. En el caso de las personas autistas, este agotamiento suele estar relacionado con la presión constante para adaptarse a las expectativas sociales, las dificultades de comunicación o la sobrecarga sensorial que pueden experimentar en su vida cotidiana.

Según detalló, el burnout autista suele desarrollarse a partir de una combinación de factores estresores y de la falta de apoyos adecuados para afrontarlos. Entre estos factores pueden encontrarse las exigencias del entorno escolar o laboral, los cambios inesperados en las rutinas, la exposición continuada a estímulos sensoriales intensos o situaciones de aislamiento social.

Entre los síntomas más frecuentes del agotamiento se encuentran la fatiga extrema que no se alivia con el descanso, el aumento de la sensibilidad sensorial, dificultades para concentrarse, crisis emocionales o una mayor tendencia al aislamiento. En algunos casos, este proceso puede conllevar también una pérdida temporal de habilidades o una mayor manifestación de rasgos autistas.

Ruggieri subrayó además que esta realidad puede ser especialmente intensa en el caso de las mujeres autistas, en parte debido a los procesos de camuflaje social, es decir, el esfuerzo constante por adaptarse o encajar en entornos sociales que no siempre comprenden sus necesidades.

El impacto en las familias y el entorno cercano

El especialista destacó que el burnout no afecta únicamente a las personas autistas, sino que puede extenderse también a su entorno más cercano, especialmente a las familias. El cuidado continuado, la gestión de terapias y apoyos, la preocupación por el futuro o las dificultades para encontrar recursos adecuados pueden generar una importante sobrecarga emocional.

Diversos estudios muestran que los padres y madres de personas con autismo presentan un mayor riesgo de experimentar agotamiento emocional, ansiedad o depresión, debido a las demandas constantes asociadas al cuidado y acompañamiento de sus hijos e hijas.

En este sentido, Ruggieri subrayó la importancia de promover el autocuidado y las redes de apoyo, así como facilitar información fiable y recursos que permitan a las familias afrontar mejor los desafíos cotidianos.

Asimismo, recordó que esta realidad puede afectar también a los hermanos y hermanas, que en ocasiones pueden experimentar sentimientos de soledad o recibir menos atención por parte de los padres debido a las necesidades de apoyo de la persona con autismo.

Docentes y profesionales

Durante su exposición, puso también el foco en el impacto que el burnout puede tener en docentes y profesionales que trabajan con personas con autismo. Según explicó, el trabajo en contextos de inclusión educativa o de atención especializada puede implicar una elevada carga emocional y organizativa, especialmente cuando no existen suficientes recursos o formación específica. Esta situación puede generar estrés, sensación de baja autoeficacia o agotamiento profesional.

Por ello, destacó la importancia de impulsar formación específica, trabajo interdisciplinar y espacios de apoyo profesional, que permitan mejorar el acompañamiento a las personas con autismo y prevenir situaciones de desgaste en los equipos.

Detectar y prevenir el agotamiento

Como conclusión, Ruggieri subrayó que el burnout debe formar parte de la agenda de profesionales y entidades que trabajan en el ámbito del autismo, no solo en relación con las propias personas autistas, sino también con sus familias, docentes y profesionales.

En este sentido, destacó que identificar señales tempranas de agotamiento y generar apoyos adecuados puede contribuir a prevenir sus efectos y mejorar la calidad de vida de todas las personas implicadas.

  • El artículo de Víctor Ruggieri en el que basó su exposición se puede descargar en este enlace

La jornada finalizó con un turno de preguntas en el que las personas asistentes pudieron trasladar sus dudas, reflexiones y preocupaciones, generando un espacio de diálogo enriquecedor acerca de esta realidad.

  • Las próximas citas programadas con motivo del Día Mundial del Autismo 2026 se pueden consultar en este enlace

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