
Con el inicio de septiembre, APNABI Autismo Bizkaia da por finalizado su programa de actividades de verano, con el que ofrece alternativas de ocio y tiempo libre a las personas autistas y, al mismo tiempo, favorece el descanso y la conciliación de sus familias. Entre junio y septiembre, más de 400 personas han podido disfrutar de las diversas opciones de turnos vacacionales, colonias urbanas y actividades en los hogares de la asociación, con propuestas adaptadas a las distintas necesidades y preferencias.
Este año, los turnos vacacionales se han desarrollado en Lardero (La Rioja), Iruña (Navarra), Zarautz y Hondarribia (Gipuzkoa), y Arrigorriaga (Bizkaia). En total, se han organizado 12 turnos que han permitido disfrutar de actividades de ocio, conocer nuevos entornos, compartir experiencias con otras personas y reforzar las relaciones sociales en un contexto diferente al habitual.
En cuanto a las colonias, han vuelto a acercar las propuestas de verano a distintos municipios de Bizkaia. Las actividades se han desarrollado en 12 turnos celebrados en el colegio Gurutzeta de Barakaldo, el colegio Mendibile de Leioa y, como novedad este verano, el colegio San Francisco de Bermeo y el instituto Lekeitio. Estas iniciativas han sido posibles gracias a convenios de cesión establecidos con los ayuntamientos de dichas localidades, y permiten seguir acercando los apoyos y las alternativas de ocio a los entornos cotidianos de las personas autistas y sus familias.
La participación en los programas de verano cuenta, además, con medidas de apoyo dirigidas a facilitar el acceso a las actividades a familias que se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad económica. Así, tras la valoración por parte del equipo de trabajo social de APNABI, 69 familias han recibido este año el respaldo económico de las fundaciones Víctor Tapia y Carmen Gandarias.
Respecto a los hogares de APNABI, sus residentes han disfrutado de un verano repleto de vivencias enriquecedoras. Se han organizado escapadas a entornos naturales, excursiones para descubrir el encanto y la cultura de enclaves de Bizkaia como Bakio, Urkiola, Elorrio, Balmaseda o Artea, e itinerarios culturales destacados como la visita al Aquarium de Donostia.
Además, los hogares se han sumergido de lleno en el ambiente festivo del entorno: desde la participación en fiestas patronales y comidas populares hasta la asistencia a conciertos y eventos al aire libre. Asimismo, la agenda se ha completado con tardes de cine, talleres de cocina, jornadas de playa y piscina, e intercambios culturales que han promovido en todo momento la autonomía, la convivencia y la inclusión en la comunidad.
