
La prestación económica por hijo o menor a cargo, es una ayuda destinada a compensar los gastos adicionales que supone el cuidado de personas con necesidades específicas y con un grado de discapacidad reconocido.
Esta prestación, gestionada a través de la Seguridad Social, presenta diferencias relevantes en función de la edad de la persona beneficiaria y de su grado de discapacidad, por lo que resulta fundamental tener en cuenta los requisitos en cada etapa.
Menores de edad
En el caso de menores de 18 años, las familias pueden acceder a una asignación económica anual siempre que el hijo o hija cuente con un grado de discapacidad igual o superior al 33%. Actualmente, la cuantía de esta ayuda se sitúa en 1.000 euros anuales, siendo imprescindible disponer del correspondiente certificado de discapacidad (mínimo 33%).
Mayores de edad
Sin embargo, al alcanzar la mayoría de edad, la prestación experimenta cambios significativos. A partir de los 18 años, se exige acreditar un grado mínimo de discapacidad del 65% para poder mantener el acceso a la ayuda. Además, la prestación pasa de tener carácter anual a abonarse mensualmente, con una cuantía más elevada, que oscila entre los 496,9 y los 745,2 euros, en función de la normativa vigente en materia de pensiones no contributivas o prestaciones de invalidez.
Desde APNABI se subraya la importancia de prestar especial atención al momento de transición a la edad adulta, ya que el cambio en los requisitos del 33% al 65% de discapacidad puede condicionar la continuidad de la prestación. Por ello, la asociación recomienda a las familias revisar periódicamente la situación de sus expedientes y anticiparse a posibles modificaciones.
Para resolver dudas o recibir acompañamiento en la solicitud o actualización del grado de discapacidad, el equipo de Trabajo Social de APNABI ofrece orientación personalizada a las familias, facilitando así el acceso a los recursos disponibles.
